lunes, 24 de marzo de 2008

Usando la memoria.

Durante esta semana Santa, los pequeños y medianos productores ganaron la ruta, y sumándose a los tantos sectores de nuestra sociedad (piqueteros, petroleros, desocupados, ocupados, asambleístas, camioneros, estudiantes, etc. etc.) quienes se atribuyen con frecuencia el poder de decidir quién, cómo y cuando se puede transitar por el país.

Esto como consecuencia de las retenciones “confiscatorias” que el gobierno les aplica al producto de “su trabajo”. Algo así como un 40% de lo producido como producto del trabajo. Para que se entienda, cada dos camiones de grano, casi uno se lo queda el Gobierno Nacional solo en retenciones.

Semejantes recaudación en retenciones, eje del conflicto, engrosan el tesoro nacional, sobre el que se rinde poca cuenta, sin coparticipación con las provincias que las generan. Estos fondos son repartidos con total arbitrariedad por el matrimonio presidencial, aumentando así (y sin parar) la espiral de poder a la que todos se entregan tarde o temprano, disimulada bajo el título de “nuevo proyecto político” y conducida desde el tan criticado Puerto Madero.

A esa espiral de poder, entre otros, se sumó el sector del transporte, liderado por un nuevo “oligarca” del campo: Hugo Moyano y familia. Sumarse a la espiral, le permite ganar poder, impunidad, y afiliados para el gremio, al que si bien abdicó en favor de su primogenito, como buen padre desconfiado, agregó la clausula de “reserva de usufructo”.

Para estar en la espiral, hay que pagar un precio, y el precio que los Moyano pueden pagar sin demasiado esfuerzo es actuar como fuerza de choque del gobierno, algo así como “paraGendarmes”, quienes se encargarán de despejar las rutas ocupadas, utilizando las armas de las que ellos disponen. “La fuerza del camión”.

Casualmente esta semana Santa termina con un feriado especial, nuevo: El feriado del Golpe. Golpe que con más sangre terminó el derramamiento de sangre por entonces existente, cuando argentinos (y argentinas) de extrema derecha o izquierda atentaban contra argentinos de extrema izquierda o derecha. El gobierno democrático de entonces, de una mujer, de una esposa, se escondía detrás de sus fuerzas "para" y lejos de recurrir a la justicia, recurría a fuerzas “parapoliciales” y “paramilitares”.

Cito esto, por que mientras en esta semana los argentinos se enfrentan en las rutas argentinas, en los pueblos del interior y pronto en las ciudades, sectores de la sociedad y nuevas formas de fuerzas “para”: camioneros, piqueteros, barras bravas, entre otros, impartirán "su justicia" por mano y derecho propio, ante un orden y gobierno ausente.

El gobierno dice que no se esconde, solo descansa en el Calafate.

Punta Alta. 24 de marzo de 2008.
Crisis de agro, y de camioneros.
A 32 años del golpe de Estado.